Jean Marc Bosman, el ex futbolista belga que luego de un enfrentamiento judicial con la FIFA logró la imposición de la norma que lleva su nombre y que permite la libre circulación y trabajo de futbolistas comunitarios en Europa, afirmó que el proyecto impulsado por el máximo ente del fútbol mundial, el 6+5, “es una discriminación fundamental” contra los deportistas.

En diálogo exclusivo con Télam, Bosman sentenció que de aceptarse el proyecto que prevé que para el 2012 todos los equipos europeos tengan un tope de extranjeros en sus planteles afectará a “todas las federaciones, especialmente a las pequeñas”, al referirse a Latinoamérica y los mercados de menor poder en Europa.

Al ser consultado sobre por qué la entidad presidida por Joseph Blatter intenta revertir la Ley Bosman con el proyecto 6+5 14 años después de haber sido dictada, el belga se mostró sintético pero contundente: “Por el poder”, ya que de llegar a buen puerto la nuevo norma, la FIFA recuperaría el timón judicial y político sobre el mercado de pases.

A priori, el 6+5 tiene confrontaciones jurídicas respecto de las normas de libre circulación y trabajo de la Unión Europea, por eso en los últimos Congresos de FIFA, Blatter recolectó el apoyo de federaciones y gobiernos europeos para llevar adelante el proyecto.

La opinión al respecto de Bosman fue: “Sí, va contra las normativas de la Unión Europea, pero yo opino sinceramente que la toda poderosa FIFA no ha olvidado la lección de 1995. El señor Blatter dice que la comisión ya no apela que el 6+5 sea ilegal y que va a estudiar su legalidad, eso es un paso enorme Blatter”, sentenció.

“Quiere que los 27 miembros de la comunidad Europea lo ratifiquen durante el tratado de Lisboa en 2011. En 1999 durante el tratado de Niza no funcionó”, explicó Bosman.

Luego, Bosman le explicó a Télam su visión del escenario político y económico y sus influencias en el fútbol europeo. Dijo que la Comisión Europea “recibe muchas presiones, todo es lobby por parte de los gobiernos y ellos reciben las mismas presiones de las federaciones deportivas”. En consecuencia, continuó Bosman, “es probable que próximamente haya importantes novedades ya que por cómo se están dando las cosas la FIFA tiene posibilidades de salir victorioso”.

Luego de su confrontación judicial ante la FIFA, la UEFA y la Federación Belga, Bosman debió abandonar la actividad profesional y cayó en el alcoholismo. Por eso aseguró que “desde 1990 la única persona perjudicada por la Ley Bosman he sido yo, el resto son productos, mercados y negocios”.

Sin embargo, cuenta que su suerte no fue la mejor, porque desde 1995 hasta 1998 tuvo un abogado “malísimo” para llevar adelante su caso. “Caí en el alcoholismo y el abogado se aprovechó para construirse una linda carrera sobre la espalda de un hombre cansado de combatir”.

“Pero hoy puedo afirmar con orgullo que desde el 27 de diciembre de 2007 he dejado el alcohol por completo, no he probado si quiera un chocolate con licor. He salido de ese infierno”, concluyó Jean Marc Bosman.

En junio de 1990 el RFC Lieja le ofreció un año más de contrato que él rechazó, alegando que no se le pagaría lo suficiente.

Al mes siguiente llegó a acuerdo con la Unión Deportiva de Dunkerque de Francia. Ambos equipos acordaron la cesión del jugador por una temporada más una opción de compra, pero el Dunkerque no admitió la cláusula de indemnización que propone el Lieja, quien niega entonces al club francés el pase del jugador y lo aparta del equipo.

Bosman presentó una demanda contra el RC Liège, así como contra la Federación Belga de Fútbol y la UEFA porque alegaba que las normas de traspaso de la Federación Belga de Fútbol y de la UEFA-FIFA le habían impedido el traspaso al US Dunquerque.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea en Luxemburgo el 15 de diciembre de 1995 dictó sentencia en la cual declaraba ilegales las indemnizaciones por traspaso y los “cupos de extranjero” de jugadores nacionales de estados miembros de la Unión Europea.

Por Elmar Dreher (dpa)

El accidente que sufrió el sábado el piloto brasileño Felipe Massa reabrió el debate sobre la seguridad en la Fórmula 1.

El suceso, que tiene a Massa en estado grave en un hospital de Budapest, se produjo sólo seis días después de que el joven piloto británico Henry Surtees muriera en un accidente similar, cuando una rueda le golpeó en la cabeza.

“Es ya el segundo mensaje que recibimos. También Imola 1994 (cuando murió Ayrton Senna) fue un mensaje después del cual mejoramos los coches. Ahora por desgracia le ha costado la vida a un joven”, dijo el veterano piloto brasileño Rubens Barrichello, de cuyo Brawn- Mercedes se soltó el muelle que golpeó en la cabeza a Massa antes del accidente.

“Que estas cosas pasen ahora no es una casualidad. Debe hacerse algo”, pidió Barrichello

El jefe del equipo Brawn GP, Ross Brawn, explicó antes del Gran Premio de Hungría: “Debemos investigar lo que pasó el pasado fin de semana y lo ocurrido aquí y comprenderlo con precisión. Teóricamente existe la posibilidad de cristales de protección”.

Massa perdió el conocimiento tras el impacto del muelle cuando circulaba a 240 kilómetros por hora y se estrelló contra un muro de neumáticos a 190 km/h. Sufrió un traumatismo craneal del que fue operado y se le indujo un coma. Hoy fue sometido a más exámenes y se descartaron daños permanentes.

El muelle, de 800 gramos, destrozó la visera del casco de Massa y provocó que perdiera la consciencia durante la clasificación para el Gran Premio de Hungría. El casco le salvó la vida.

Tras el mortal accidente del mito brasileño Ayrton Senna el 1 de mayo de 1994 en Imola (San Marino), un día después del del austriaco Roland Ratzenberger en la clasificación, la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) introdujo cascos más seguros, cuya resistencia se ha duplicado desde entonces. Massa, al igual que el resto de sus colegas, lleva un casco de 1,4 kilos fabricado en fibra de carbón.

“En cualquier caso el trabajo que se ha realizado en la mejora de los cascos ha sido muy valioso, como se ha visto. Los cascos han mejorado muchísimo en los últimos años”, dijo Ross Brawn. “Debemos agradecer a la gente que lo ha hecho posible”, agregó.

El punto débil y el que ahora está en entredicho es el cockpit, donde se ubica el piloto. Aunque las zonas laterales se han elevado para proteger más, el hecho de que no haya techo deja sin protección por arriba a los pilotos.

Brawn dijo que “no es tan fácil” colocar una mámpara de cristal o algo parecido, ya que en caso de accidente podría tener también severas consecuencias para el piloto.

“La visión cada vez es peor, debemos preocuparnos. Estamos sentados tan profundo en los coches que a veces los mecánicos no saben si soy yo o (su compañero) Jenson (Button)”, alertó Barrichello.

El director de carrera de la FIA, Charlie Whiting, calificó el accidente como una excepción. “Si se quisiera recrear el mismo escenario, no se lograría quizás ni en cinco millones de intentos”, dijo al portal de Internet “auto, motor und sport”.

EL ACCIDENTE Leer el resto de esta entrada »

Con igual vértigo, aquellos deportistas que son adorados por sus fanáticos, pares y la misma prensa, pueden convertirse casi de inmediato en un “mal ejemplo”.

Con la Copa Libertadores obtenida por Estudiantes aún fresca en las retinas de los amantes del deporte, sobresale un caso paradigmático en el fútbol argentino de la última década.

Juan Sebastián Verón, desde su aparición en la primera división del “Pincharrata” atrajo la mirada muchos, no solamente por la expectativa de ser el hijo del legendario “Bruja”, campeón de todo a finales de los ’60, sino por sus condiciones propias. Su paso por Boca y su rutilante trayectoria por el fútbol europeo lo llevaron a ser, con el correr de los partidos, el líder indiscutido del seleccionado argentino de fútbol, especialmente de cara a la Copa del Mundo Corea Japón 2002.

Pero el camino resultó tener piedras que no estaban previstas rumbo a la gloria deportiva y cuando faltaban dos minutos para que la eliminación del conjunto de Marcelo Bielsa se consumara ante Suecia en Saporo, la “Brujita” hizo aquel maldito gesto que le costó cargar hasta hoy con la mochila de ser, para muchos, el gran culpable de aquel fracaso.

Las palmas de sus manos para abajo, pidiendo paciencia ante un momento de apremio, frialdad que sólo los grandes son capaces de tener, fue interpretado por la mayoría como una demostración de “frialdad” y desinteres ante semejante escenario.

Verón continuó en el equipo nacional luego de aquel fatídico día, pero su idolatría había quedado de lado, ahora el villano, culpable único de una mala experiencia que, como en todo deporte de conjunto, lleva la firma de todos los integrantes de un plantel porque por eso se le llama equipo y no de otra forma.

Tenía que asumir Diego Armando Maradona la dirección técnica de la Selección para que Verón comenzara a reestablecer el idilio con los hinchas. Basile, al convocarlo para la Copa América 2007 en Venezuela lo había intentado, pero sin demasiados resultados. El equipo del “10″ se presentaba ante la “Vinotinto” en la cancha de River por las eliminatorias rumbo a Sudáfrica 2010 y Diego decidió incluirlo en el segundo tiempo de un partido ya definido.

Los silbidos no tardaron en llegar ante cada pelota que tocaba la “Bruja” y fue el mismo entrenador quien enfrentó a los plateistas y les pidió, perdón, les reclamó que dejen de hacerlo y que lo respalden. Luego del partido, Maradona explicó en conferencia de prensa que Verón se había infiltrado para poder estar y que para él había hecho un gran partido.

Pero aún faltaba algo para que Verón se redima ante el público futbolero de nuestro país, a excepción de los hinchas de Estudiantes que nunca dejaron de idolatrarlo. Y la “Brujita” lo consiguió el 15 de julio de 2009 nada menos que en Belo Horizonte y con su equipo del alma.

Literalmente dio cátedra de fútbol y personalidad dentro de un campo de juego y los casi 40 millones de directores técnicos que habitan la Argentina se rindieron, por fin y una vez más, ante el talento y la capacidad de Juan Sebastián Verón. En 2010 será tiempo de revancha con la celeste y blanca, ahora, con mucho más crédito que antes.

Sin embargo, a lo largo de la historia del deporte argentino, el caso más emblemático del deporte argentino fue, es y será Diego Armando Maradona. Nacido el 30 de octubre de 1960 en Villa Fiorito, un “barrio privado… privado de agua, luz y gas”, según le gusta bromear al “10”.

Diego se consagró como el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos en la Copa del Mundo de México ’86 tras deslumbrar con el famoso segundo gol a los ingleses, entre otros destellos de su magia futbolística.

Como si fuera poco, llevó al Nápoli, un pequeño equipo del sur italiano a conquistar dos Scudettos y una Copa UEFA. En Napoles, Maradona pasó a ser más que San Genaro, el santo de la ciudad. Elevado literalmente al nivel de un dios, Maradona levantó la bandera de los pobres, dentro y fuera de la cancha.

Tanto ante los poderosos Milan y Juventus en el Calcio Italiano como ante el entonces presidente de la FIFA, Joao Havelange y luego su sucesor, Joseph Blatter. Creó el Gremio de Jugadores de Fútbol y los combatió políticamente sin descanso.

Pero como a todo héroe, le llegó la hora de la debacle. En 1991, todavía en el Nápoli y luego de haber denunciado que la final del Mundial ’90 olía extraño, fue suspendido por 15 meses por haber dado positivo un test antidoping.

La historia se repetiría en Estados Unidos 1994 tras el partido ante Nigeria, con la guerra declarada contra la FIFA y una vez más jugando para Boca, en 1997, hecho que significó el final de su carrera deportiva.

Por supuesto que las críticas fueron enormes y abundantes. Desde cómo un “ejemplo” para los demás podía ser adicto a las drogas hasta tantas otras barbaridades con las que se intentó destrozar a un hombre enfermo. Un hombre enfermo que nunca nadie supo cuidar y respetar en su hora más oscura, excepto, claro, sus incondicionales fanáticos.

La vuelta a la senda de la idolatría con participación activa en el fútbol, se dio recién en 2008, cuando el presidente de AFA, Julio Grondona, lo designó como el nuevo entrenador de la Selección, en reemplazo de Alfio “Coco” Basile.

El boxeador Carlos Monzón fue tal vez el que tuvo uno de los finales más trágicos luego de tanta gloria deportiva.

Tras defender en 14 oportunidades su título de campeón mundial en la categoría mediano entre 1970 y 1977, el santafesino se retiró de la actividad profesional con el mote del mejor pugilista argentino de la historia y, sin dudas, uno de los mejores a nivel global.

El 14 de febrero de 1988, cuando su esposa Alicia Muñiz, murió a causa de heridas recibidas producto de su caída desde el balcón de la casa que ocupaban en la ciudad de Mar del Plata, Monzón recibió el primer golpe de Knock Out. Fue señalado como el responsable.

Fue juzgado y declarado culpable en un juicio polémico y mediático y fue condenado a 11 años de prisión por homicidio simple.

Cuando se encontraba en la etapa final de su condena, comenzó a gozar de salidas restringidas para trabajar. En una de ellas murió en un accidente automovilístico el 8 de enero de 1995, en la localidad de Los Cerrillos en la provincia de Santa Fe.

A los 12 años, Mauricio Baldivieso debutó en el torneo de primera división del fútbol boliviano con su club, el Aurora, en un hecho que despertó tanto elogios como resistencias de varios futbolistas, que consideran que todavía es demasiado niño para un deporte tan duro.

Con el número 10 en la espalda, número que usaron los volantes más famosos del mundo y que utilizó también su padre y ahora su entrenador, el emblemático Julio César ‘Emperador’ Baldivieso, Mauricio ingresó a la cancha el pasado domingo faltando siete minutos para el final del partido entre Aurora y La Paz FC e inmediatamente desató una serie de sentimientos encontrados.

Los más, alentando la posibilidad de que el niño-futbolista transite el camino de la fama que llevó a su padre a los primeros planos del fútbol boliviano y que lo catapultó a fichar por equipos como el Yokohama Marinos de Japón, el Barcelona de Guayaquil o el Cobreloa de Chile, entre otros.

Los diarios bolivianos saludaron el debut y abrieron la esperanza de que el joven futbolista se convierta en una figura excluyente, en un contexto en el que la renovación de valores es lenta, casi nula, con equipos que tienen jugadores bordeando los 40 años y en los que los nuevos valores surgen a cuentagotas.

“Se le augura una buena técnica como la que consagró a su padre”, señala el rotativo La Prensa y resalta que “el chico entró en la historia del fútbol boliviano”, que hasta la fecha no había registrado un debut en el fútbol profesional a esa edad.

El diario La Razón aseguró que el debut “sirve para la promoción” de jugadores aunque advirtió que es “arriesgado”, debido al físico aún frágil y ligero del niño jugador.

En esa línea se pronunciaron también algunos entrenadores y futbolistas que cuestionaron la validez del debut a tan corta edad, por la naturaleza del juego fuerte y por la presencia en el campo de jugadores de mayor envergadura y casi el doble de musculatura.

“Es una irresponsabilidad poner un niño en la cancha que no está mental ni físicamente preparado”, señaló a la AFP un entrenador que pidió el anonimato para no entrar en polémica con su colega y padre del menor y advirtió sobre el daño físico y sicológico que puede ocasionar en el joven mediocampista.

El daño físico “se puede curar, pero no el sicológico”, agregó al argumentar una eventual frustración de las perspectivas y ansias de lograr una consagración, y recordó que el brasileño Pelé y el argentino Diego Armando Maradona, considerados los mejores jugadores del mundo, debutaron a mayor edad.

El conocido periodista deportivo Alfonso ‘Toto’ Arévalo abrió también una polémica en su programa y se preguntó cuál debería ser el límite de edad para el debut de un jugador profesional que, a su juicio, tendría que rebasar los 15 años.

Arévalo entrevistó al volante de contención Henry Alaca, que derribó al niño debutante con una entrada fuerte y muy criticada por la prensa, quien aseguró que no sabía que tenía 12 años y que era hijo de Baldivieso.

“Entré a la jugada como otra cualquiera. Puse fuerte el cuerpo y fue una jugada fortuita como otras tantas”, argumentó Alaca.

El padre entrenador reconoció que “no es normal el debut de un chico que no tiene ni 13 años”, pero dijo que “está preparado” y anunció que “poco a poco lo irá soltando”.

“En Bolivia estamos acostumbrados a considerar promesas de nuestro fútbol a jugadores de 25 años, y no es así. Mi hijo, para su tierna edad, tiene talento y no desentonó mientras estuvo en la cancha”, justificó.

Encuesta Centrojas

Julio 20, 2009

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La “Brujita”, entró en la historia grande del “León”, como su padre, al ser la gran figura de la final de la Copa Libertadores ante Cruzeiro, con un segundo tiempo perfecto y llevándose toda la gloria.

“Esto es para la gente”, fue lo primero que dijo Verón, todavía dentro del campo de juego, sin poder evitar las lágrimas.
Es que Verón jugó hoy el partido más importante de su vida, lo hizo con el ímpetu que muchos le reclaman que muestre en el seleccionado argentino, poniéndose el equipo al hombro y sacando adelante una historia complicada.

“Sabíamos lo que nos jugamos y la peleamos como siempre. Esto es muy especial, me imagino a la gente festejando y me emociona”

, remarcó Verón.

En el primer tiempo del partido de esta noche la “Brujita” peleó más de lo que jugó, pero en la parte final siguió luchando pero le agregó juego, para tener 45 minutos brillantes.

“Esto es para los que me quieren, para los que no me quieren, para todos”, concluyó Verón, quien se abrazó en forma emocionada con el entrenador del equipo, Alejandro Sabella. 

Por Hernán Brienza, para Crítica Digital

Estimado señor Gabriel Brazenas: el motivo de esta carta es para agradecerle públicamente sus desinteresados gestos en favor del futuro de la mayoría de los argentinos. Sin sus dos “errores” arbitrales el domingo pasado en la cancha de Vélez, hoy nuestro país y nuestro fútbol estarían en serios problemas y, me atrevería a decirlo, sumidos en una de las peores anarquías: la de la subversión de los valores y de las jerarquías, que tan necesarios son para el normal desenvolvimiento de las instituciones de nuestra querida Nación. Por favor, le ruego, haga caso omiso al coro de sirenas que reclaman su cabeza aquí y allá. Usted ha cumplido con su deber: usted les ha enseñado a los argentinos una lección que es preciso que nadie olvide.

Ya no es pertinente volver a recordar las dos jugadas –me refiero al gol mal anulado a Huracán y el gol mal convalidado a Vélez– ni remarcar la falta de contradicción de sus fallos –curiosamente en castellano “sentencia” y “error” comparten el mismo sinónimo–, ya todo se ha dicho sobre ese tema. Tampoco vale la pena remarcar las tintas sobre la buena muchachada del equipo de Vélez que no ha hecho otra cosa que lo que sabía hacer: correr, meter, trabar, jugar con la mayor dignidad que la eficiencia permita y convertirse así en uno de los mejores equipos del campeonato.

A lo que quiero referirme en esta carta es a la impecable, a la valiente –porque toda docencia implica un acto de bizarría–, a la inconmensurable enseñanza que usted ha impartido sin pedir nada a cambio, no sólo a los seguidores de fútbol, sino también a todos aquellos que de una u otra forma se vieron arrastrados por el tsunami de palabras que arrojaron en radios, diarios, revistas, noticieros los periodistas deportivos y de los otros –como el que suscribe esta misiva–.

Le confieso que soy seguidor del género “películas de espadeo” que incluye desde Ben Hur hasta La guerra de las galaxias sin ahorrar en Gladiador, Corazón valiente ni la aparatosa Corazón de dragón. Y una escena del filme Corazón de caballero bien ejemplifica la lección que usted nos ha impartido: en un momento en la justa –cuando la pérfida y engañosa lanza ha derribado de su caballo al plebeyo William Thatcher (interpretado por el ex carilindo y buen actor Heath Ledger)–, el Conde de Adhemar de Anjou se le acerca y desde arriba del caballo le espeta desdeñoso: “¿Qué mundo sería ése en el que un simple paje puede vencer a un noble caballero? Ese mundo no existe ni existirá jamás”. Es posible que la frase no sea exactamente igual a como yo la transcribo, pero convengamos que las citas siempre hacen justicia poética a las frases originales.

Tenía razón el malo de Adhemar: el mundo en el que él vivía y acaso en el que vivamos todos nosotros es éste: en el que un paje nunca puede vencer a un caballero, en el que Goliat siempre gana a David, Jerjes a Leónidas, Esparta siempre vence a Troya, y Roma a Masada. Estamos en el mundo de Adhemar, claro, en el que los jefes siempre se imponen por la jerarquía antes que por la razón, donde el colectivo tiene prioridad de paso en la calle antes que el Fiat 600, donde billetera mata galán, donde las putas jamás se enamoran de los bohemios, donde los hombres nunca aman tanto como sus mujeres se lo merecen, donde “el bicho chico se enreda en la tela de araña que rompe el bicho grande”.

Este es el mundo de Adhemar, en el que “cuando gritas una injusticia, la fuerza te hace callar, como dice el tango”, donde “todo es grupo y todo es falso”, donde “sólo se puede mirar con ojos llorosos y abiertos el desfile de las inclemencias”, donde no hay sargentos Cruz, ni los Jean Valjean. En este barrio, la caballería nunca te salva en el último minuto, debajo de los adoquines no existe la playa, la poesía no es un arma cargada de futuro, besar un sapo sólo te deja el amargo sabor de la baba, las princesas jamás se convierten en dragones y los “dragones no tienen pensado volver” (Nota del autor: hace rato tenía ganas de escribir alguna vez una contratapa y utilizar cuatro veces la palabra “dragón).

Y en este mundo de Adhemar, ¿cómo hubiera sido posible que un equipito de locos egregios que venían de la B pudiera ganarle la final al club que mejor hizo los deberes en las últimas décadas? ¿Por qué le iban a permitir a un hombre como Ángel Cappa –que era elocuente, que era progresista, que creía en el fútbol bonito y lo llevaba a la práctica– que se saliera con la suya? ¿Desde cuándo los poetas pueden campeonar? Tiene razón Adhemar: “¿Qué mundo sería ése en el que la belleza puede vencer a la eficiencia y al negocio? Ese mundo no existe ni existirá jamás”. ¿O ustedes se imaginan que esos 11 muchachos batiéndose ante la adversidad, de visitantes, en inferioridad de condiciones, podían llevarse por delante al andamiaje futbolero-mercantil?

Por eso, señor Gabriel Brazenas, le agradezco su gesto. Con apenas dos pitazos nos apagó proyector de cine y nos trajo de nuevo a la realidad: no hay Quijotes, no hay Emmas Bovary, no hay Tristanes ni Percevales. Ya que estamos con las frases célebres del cine épico, recuerdo las palabras finales, en Montecristo, de Fernando de Mondego –el malo, claro– quien al ver vencer a Edmundo Dantés –el bueno, obvio– dice: “No soportaría vivir en un mundo en el que tú lo tienes todo y yo no tengo nada” y se bate hasta encontrar la muerte.

Por eso sus dos fallos son un acto de injusticia que ponen las cosas en su lugar: un mundo en el que el Conde de Montecristo vence es un sitio poco previsible para vivir. Con Huracán campeón, ya todo era posible. Incluso que no siempre ganaran los malos.

Sin saberlo, admirado Brazenas, usted tuvo un gesto borgeano. Clausuró la larga noche de la literatura argentina. Porque el fútbol, usted lo sabe, es literatura. En nuestro pobre individualismo –un texto al que siempre vuelvo– Jorge Luis Borges escribe: “El héroe popular (del argentino) es el hombre solo que pelea contra la partida, ya en acto (Fierro, Moreira, Hormiga Negra), ya en potencia o en el pasado (Segundo Sombra)”. Y sostiene que para los argentinos el mundo es un caos y le reclama al Sargento Cruz por haber gritado que él no consentía que se matara así a un valiente y se pusiera a pelear contra sus soldados, junto al desertor Martín Fierro.

Usted, señor Brazenas, ha hecho lo contrario: se ha convertido en algo así como el anti Sargento Cruz. Se ha vuelto a poner del lado de la soldadesca y les ha dado su merecido a los muchachitos de Cappa. Gracias a usted, señor Brazenas, el lunes el mundo volvió a ser el mismo. ¿No notó cierta melancolía al otro día en los ojos de los hombres en los cafés, en los subtes, en los colectivos y en las calles? Gracias, señor Brazenas, por devolvernos la tranquilidad y la previsibilidad. Gracias por conservarnos este mundo de Adhemares y Mondegos. Firmado: Un hombre de bien, como usted.

El presidente de la UEFA, Michel Platini, dijo que “por el momento el impacto de la crisis sobre el fútbol es limitado” y que serán los equipos más poderosos de Europa los que sufran en mayor medida la debacle financiera.

 

A pocas horas que el Barcelona se haya coronado campeón de Europa, el ex Juventus reflexionó sobre la coyuntura ecnómica mundial y su vínculo con el deporte más popular del planeta.

 

Platini admitió que “el dinero ocupa un lugar demasiado importante en el fútbol” del viejo continente y le aconseja a los clubes que “no deberían gastar más de lo que tienen”.

 

En ese sentido, explicó que la UEFA intenta evitar esta situación a través de la instauración de la idea del fair play financiero. 

 

Hoy no hay unas reglas comunes al respecto, por lo que vamos a crear una comisión de expertos independientes cuya misión será poner en marcha una instancia europea de control”, explicó.

 

Al ser consultado por la prensa europea sobre la presencia de inversores privados en este deporte, el titular de la UEFA dijo que “falta distinguir entre aquellos que compran clubes por pasión y los que lo hacen por un mero interés financiero”.

 

Por último, afirmó que los salarios de los jugadores no lo sorprenden y que ve como “normal” que aquellos que “marcan la diferencia” sean bien pagados.

 

El fútbol mueve muchísimo dinero, es normal que los jugadores quieran beneficiarse también”, finalizó.

 

Hace medio siglo Barcelona ganaba por primera vez la Liga y la Copa -más tarde conocida como “del Rey”- con el argentino Helenio Herrera como director técnico.

Aquél equipo batió récord de puntos (51) y de goles (96) en España. En la Copa eliminó en semifinales al Real Madrid de Alfredo Di Stéfano.

Fue el 19 de abril del ‘59 que el Barcelona dio la vuelta olímpica en su estadio Camp Nou y casi dos meses más tarde, el 21 de junio, siendo sensación -como el actual de Joseph Guardiola con Lionel Messi como figura estelar- goleó al Granada 4 a 1 y dio otra vuelta olímpica.

Helenio Herrera, nacido en 1917 en la localidad de Puán, provincia de Buenos Aires, cursó en Francia el profesorado de Educación Física durante la post guerra y se hizo entrenador en España, a principios de los ï50. Su primera experiencia la realizó en el Atlético Madrid donde alcanzó los primeros planos.

Barcelona en el ‘59 formaba con Ramallets, Olivella, Rodri, Gracia, Segarra, Gensana, Tejada, el húngaro Sandor Kocsis, el paraguayo Eulogio Martínez, Luis Suárez -el estratega del equipo- y Villaverde.

Sin embargo, el Real Madrid de Di Stéfano y el húngaro Ferenc Puskas se alzó ese año por cuarta vez la Copa de Europa, hoy Champions League.

En 1964, el popular “H.H.” dirigiendo al Inter fue campeón de Europa y más tarde ganador de la final Intercontinental -recordados duelos contra Independiente-, sendo considerado en ese momento como el mejor entrenador europeo y por eso lo apodaron “El “Mago”.

Helenio Herrera, quien falleció en los ’90, fue admirador del catalán Luis Suárez y del argentino Silvio Marzolini.

El piloto español Fernando Alonso, dos veces campeón del mundo, anunció que teme por “la desaparición de la Fórmula 1″ como la máxima categoría automovilística internacional, a raíz de los cambios reglamentarios y presupuestarios estipulados para la próxima temporada.

“No temo a quedarme sin trabajo, porque creo que siempre tendría la posibilidad de correr. Aunque sí temo que desaparezca la Fórmula 1″, sostuvo hoy el volante asturiano, que actualmente comanda un Renault, una de las escuderías que amenazó con no inscribirse durante el año 2010.

“Si se van los siete u ocho mejores pilotos, la Fórmula 1 dejará de ser interesante y se convertirá en una GP2″, agregó el piloto que obtuvo los campeonatos del mundo en el 2005 y 2006.

“Tuvimos grandes años de F-1 con las marcas, con los mejores pilotos del mundo en la categoría. Hace veinte o treinta años había pilotos que no se merecían estar, llegaban con un patrocinador o corrían una carrera y ya no lo hacían más”, apuntó el español, según reprodujo Ansa.

Según Alonso, en la actualidad, “solamente los mejores pueden llegar a la Fórmula 1, privilegio que se lo han ganado”, pero con el cambio de reglas que propone el directivo Max Mosley (presidente de la FIA) “cualquiera puede llegar”, aseguró.